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martes, 25 de octubre de 2016

Agrupa al Alumnado. Fases




lunes, 10 de agosto de 2015

Reglas y Rutinas. Lo que esperas que hagan tus alumnos

Nuestros alumnos necesitan tener una idea clara de que es lo que esperamos de ellos en clase. No basta con suponer que nuestros alumnos saben cómo tienen que comportarse en clase. No des por hecho que algún antiguo profesor de primaria les explicó las rutinas más básicas. Para gestionar y mejorar el comportamiento de tus alumnos, tienes que enseñárselo, de la misma manera que les enseñas a resolver una ecuación de primer grado o les enseñas cual es el sujeto de una oración.

No permitas que tus alumnos intenten adivinar cuales son las reglas a seguir en tu clase, o que simplemente adopten las reglas de otro profesor. Cuando las reglas para cada tipo de actividad (ver una demostración, trabajo en silencio, trabajo en grupo, recoger...) están claras, podemos decir que hemos establecido los cimientos del buen comportamiento.

Si tienes la ocasión de entrar en la clase de un profesor más experimentado,  estas reglas y rutinas se establecen, se refuerzan y se corrigen de una forma tan sutil que parece que se haga sin ningún tipo de esfuerzo por parte del profesor, pero no te engañes. Lleva tiempo enseñar estas rutinas.

Puedes empezar haciendo listados que puedes hacer correr entre tus alumnos al inicio de cada tipo de actividad y cuando los alumnos las hayan interiorizado, puedes hacerlos desaparecer. El conocimiento se vuelve discreto y la rutina se automatiza.

A continuación muestro algunos ejemplos de fichas con las típicas rutinas de clase. Estas fichas pueden estar expuestas en el tablón de la clase o mostrarse a los alumnos períodicamente, hasta que las hayan interiorizado.




















Participa en en blog con tus comentarios

¿Que reglas o rutinas añadirías? ¿Cuales serían las pautas a seguir?

Recuerda que cuando elabores una pauta esta debe ser:

  • Breve: lo más clara posible
  • Formulada en positivo: queremos reforzar comportamientos positivos en el aula, por lo que debemos hablar de lo que veremos ver en clase, no de lo que no queremos ver (mascar chicle, molestar al compañero, comer en clase...)



viernes, 7 de agosto de 2015

Reglas y rutinas. Saluda y acoge

La gestión excelente del comportamiento empieza en la puerta de tu clase, con una actuación merecedora de un Oscar de Hollywood. Los primeros minutos son críticos.  Planifica y ensaya a conciencia tu inicio. Tu actuación como profesor pasa por aparecer brevemente interpretando diferentes roles. Pequeños estallidos envueltos en una bien interpretada actuación, diseñados para inyectar entusiasmo en cada uno de tus estudiantes. Tu entusiasmo debe ser contagioso y tu dirección, imparable.  Durante los primeros minutos recibes, acoges, sonríes, saludas y das la mano, golpecitos en la espalda y chocas los cinco,  agradeciendo verles (sí, incluso a aquellos que habrías preferido que se quedaran en casa), repartiendo las responsabilidades y haciendo que tus alumnos se sientan no sólo importantes, sino irremplazables. "Gracias a Dios que has venido. Hoy vamos a necesitar tus habilidades con las matemáticas".




Es esta actuación la que los saca del patio, del cambio de clase, del ¿qué pasó ayer en Game of Thrones? y los mentaliza para prepararlos para el aprendizaje. La primera intervención es en la puerta.  Estás marcando la línea entre sus vidas sociales y el aprendizaje, entre lo informal y lo formal, entre la libertad y la responsabilidad.

Cambia la forma con la que recibes a tus alumnos en clase. Evita llegar y encontrártelos a todos sentados y decir el clásico "Buenos dias" o pasar lista directamente. Se proactivo, hazlos sentirse bien recibidos y demuestra tu entusiasmo por enseñarles.

Las primeras impresiones cuentan. Si es cierto que las personas realizan un juicio de las otras durante los 3 primeros segundos tras conocerlas, entonces, lo mismo podríamos decir sobre cada clase que un alumno atiende. Eres tú quien establece el tono de la clase y que tiene influencia sobre el proceso de aprendizaje de tus alumnos.

Recibir, saludar y acoger a tus alumnos en la puerta de tu clase es de vital importancia. Eres tú quien les puede hacerse sentirse importantes, valuosos y apreciados antes incluso de entrar en tu clase y especialmente durante los primeros meses, cuando las relaciones aún no se han establecido.

Tu comunicación no verbal, los gestos y las palabras que hagas son cruciales para crear la atmósfera que necesitas para que fluya el aprendizaje. Sonríe, establece un contacto visual amigable, tiende tu mano abiertamente y saluda a tus alumnos:

"Buenos días"
"Gracias por llegar puntualmente"
"Hola, bonito día, ¿verdad?"


Envuelta entre tu habilidad comunicativa está tu energía personal, que ambos sabemos que algunos días no está al 100%, pero tenemos que hacerlo porque es importante. Si quieres conseguir alumnos calmados, disciplinados empieza ofreciéndoles el modelo de la actitud y energía que quieres en tu clase.


Recursos:



miércoles, 5 de agosto de 2015

¿Educar o enseñar? El profesor como planificador socioemocional


Entre el profesorado de secundaria en varias ocasiones he escuchado el debate sobre si nuestra labor consiste en educar o en enseñar contenidos a nuestros alumnos. En este sentido, la justificación pasa por la idea de que la tarea de educar a los niños corresponde exclusivamente a los padres y que por lo tanto, los profesores debemos limitarnos a enseñarles nuestra materia.
Incluso entre algunos colectivos de padres he visto que se plantea la misma duda.

Aprovechando estos días de verano cayó en mis manos el libro de Joan Vaello Orts "Cómo dar clase a los que no quieren" en dónde en los capítulos iniciales, el profesor Vaello hace la siguiente reflexión: 

La educación, especialmente en niveles obligatorios, debe favorecer la formación integral del alumno, lo que incluye el desarrollo de competencias cognitivas pero también (o sobre todo) de competencias socioemocionales.

La educación es mucho más que una mera transmisión de conocimientos en una época en dónde la información se ha globalizado y es mucho más accesible. Cada vez tienen menos sentido los profesores-porteadores-transmisores de información y cobran mayor importancia los profesores-entrenadores centrados en el desarrollo de competencias socioemocionales de sus alumnos que les faciliten un aprendizaje autónomo. Al igual que fueron desapareciendo los porteadores de agua cuando la canalización la llevó directamente a las casas, los profesores porteadores de conocimientos deben irse transformando en asesores que guien a sus alumnos en sus aprendizajes. Entender la formación integral como tal implica tener bien presente ciertas consideraciones:


  • Hay dos metas básicas a conseguir con los alumnos: que sean buenos estudiantes y que sean buenos ciudadanos. Con aquellos con los que no se puede conseguir lo primero, deberíamos centrarnos en lo segundo: de todos los alumnos se puede conseguir alguna mejora/transformación, de lo cual podemos deducir que no sobra ninguno.
  • Hay que combatir el fracaso socioemocional con el mismo énfasis y grado de planificación, si no mayor, que el fracaso académico, pues está en la raíz de muchos reveses académicos y de todos los conflictos.
Creo que tras esta reflexión, el debate y la posible duda acerca de nuestra labor queda totalmente clarificada. Ahora queda en nuestras manos incluir el fracaso socioemocional como un nuevo objetivo a erradicar en nuestras aulas, para lo que creo que el profesorado actual necesitará mucha ayuda.

Rescate emocional

El siguiente artículo es una traducción del texto publicado en TES Magazine en dónde Paul Dix habla sobre nuestras respuestas emocionales en clase.

Todos los profesores nos hemos encontrado, en alguna ocasión, ante alumnos que saben cómo sacarnos de nuestras casillas y transformar una situación difícil en imposible.

Pero incluso el comportamiento más complicado puede gestionarse con habilidad si la reacción del profesor está pautada, libre de emociones y dirigida hacia el refuerzo positivo elegido en el momento oportuno.

La forma en la que percibimos el mal comportamiento en nuestras clases es crucial. Míralo como un ataque personal, un signo de una sociedad en caída libre, un síntoma de una generación incontrolable, el producto de una pobre atención por parte de los padres ó el resultado de horas de videojuegos y series de televisión, y es difícil evitar que las emociones influyan en nuestra respuesta. Míralo tal y como es: un niño probando los límites, intentando provocar a un adulto o intentando evadirse del aburrimiento y podrás tratar el problema de una forma racional.

La cultura de "Ellos y nosotros" es un grave problema en el sistema educativo británico y la relación entre el comportamiento de nuestros alumnos y nuestras emociones está en la raíz del problema. Podríamos reforzar esta tesis analizando nuestro día a día. Piensa cuantas veces dices "Me estoy enfadando", "Vuestra actitud me está empezando a molestar" ó " Si alguien más vuelve a pedirme ir al lavabo, me voy a enfadar".

Haciendo esto ponemos en las manos de nuestros alumnos el GPS de nuestras emociones. Les damos, a aquellos alumnos más complicados, granadas de mano para que las puedan lanzar en el momento en que consideren más adecuado para sus intereses.

Guarda tu respuesta emocional a aquellos momentos en que las cosas vayan bien. Deja que tus estudiantes puedan percibir tu entusiasmo, tu amor por la enseñanza y el placer en su éxito. Muéstrales la pasión de tu respuesta positiva.

Cuando debas intervenir para corregir algún comportamiento inadecuado, las cosas deben hacerse de forma diferente. No gastes tu energía emocional en el tubo de ensayo roto por Carol o en el olvido de material de David. En su lugar, utiliza una respuesta planificada y estudiada.

Si tus alumnos eligen comportarse de forma inadecuada, dales lo que menos les gusta, una respuesta mecánica. Elimina su miedo ó excitación ante la reacción airada de un adulto, o la inyección de adrenalina que les puede suponer ver "explotar" al profesor en medio de la clase. Deja caer tus advertencias y sanciones suavemente y podrás proteger el bien más preciado que tienes en clase: la relación con tus alumnos y tu bienestar emocional.

El cambio en el comportamiento de nuestros alumnos no lo conseguiremos a largo plazo si lo mezclamos con nuestras emociones. Pero si lo hacemos con el aburrimiento, con estructuras mecánicas que no dan lugar a discusiones o emociones, comportarse mal tiene menos aliciente. Subraya la conexión racional entre el comportamiento inadecuado y las sanciones. El equipo docente tiene una consistencia instantánea; están protegidos ante en constante flujo emocional y todos disponen de más energías para reforzar los comportamientos y actitudes que sí quieren ver en su clase.

Hay una serie de elementos críticos, la combinación de los cuales cuando se ponen en escena de la forma adecuada, hace casi imposible para el alumno girar la conversación ó escalarla en su beneficio.

Antes de que intervengas, intensifica tu autoprotección imaginándote que tienes al padre de tu alumno observando tu actitud por encima del hombro. Ajusta el tono, la forma, las expresiones y tus gestos como si los padres estuviesen sentados en clase. Cuando tengas que hablar en privado con ellos, comenta su actitud usando el pasado: "He visto que lanzabas papeles a tus compañeros.." en lugar de "He visto que lanzas papeles a tus compañeros". Menciona el comportamiento que has observado y explica las consecuencias derivadas de esa acción. "Si vuelve a ocurrir tendrás que quedarte conmigo al finalizar la clase".

En el momento en que impones una sanción, es un momento en el que no pueden producirse intercambios. Es el momento en el que el alumno protestará, discutirá e intentará atacar de la forma más vigorosa posible. En este momento intentará alejarte de la conversación que tu quieres tener y te intentará llevar a un pozo sin fondo. Te dirán: "Odio las matemáticas. ¿Por qué tengo que hacer esto?" ó buscarán una reacción secundaria poniendo una sonrisa de joker, o golpeando continuamente la mesa con su bolígrafo.


No caigas en la trampa. No intentes tratar estos comportamientos "secundarios" en ese momento. Ya hablaremos de ellos con el alumno más adelante. Refuerza el comportamiento que quieres observar en clase y apacigua los primeros signos de confrontación usando algún ejemplo previo de buen comportamiento de ese mismo alumno."Carla, ¿recuerdas lo bien que lo hiciste ayer cuando decidiste quedarte por voluntad propia a ayudarme a limpiar el taller? Ese es el tipo actitud que quiero ver hoy en clase porqué sé que es ese el alumno que tu eres" .



Es muy difícil discutir en este momento. Diluye las protestas e insufla humanidad en una interacción planificada, mecanizada. Permite que ese momento de pánico emocional (el momento en el que el alumno se da cuenta de que tendrá que hacer algo que no quiere) se apacigüe, separando de forma firme el comportamiento, las emociones negativas y la identidad. Le permite al alumno salir de la conversación sintiendo que su profesor aún le quiere y deja intactas la relación y tu dignidad. Practícalo, ensáyalo y será rápido, eficiente y justo, permitiéndote continuar usando tu energía positiva.

A medida que enseñamos a nuestros alumnos que las consecuencias no son una retribución personal, erosionamos la cultura del "Ellos y nosotros". El objetivo es dejar a nuestros alumnos sintiéndose responsables de su comportamiento en lugar de sentirse culpables por haber enfadado al profesor. No necesitas un transplante de personalidad para poder gestionar el comportamiento, pero sin en cambio debes suprimir nuestro instinto natural de reaccionar emocionalmente. Le quieres mostrar a Carla, que aunque otros le respondan con hostilidad,  tu quieres jugar un partido muy largo.

lunes, 3 de agosto de 2015

Controla tu cerebro emocional

En esta entrada realizaré un resumen de los aspectos expuestos en la entrada: Por qué es tan importante controlar nuestro propio comportamiento en clase


¿Que estrategias podemos utilizar para enseñar a nuestros alumnos a controlar su emociones y permitirles acceder a su cerebro racional?


Sé un ejemplo de control emocional

Muestra a tus alumnos como calmas tus instintos más emocionales. Enséñale de forma explícita cuales son tus estrategias: contar hasta diez pausadamente, controlar la respiración, dar un paso atrás, alejarte o repetirte un mantra. Escríbelas en la pizarra o en murales que estén por la clase a la vista de todos.

Explica tus frustraciones de forma asertiva

"He preferido irme del grupo, porque empezaba a ponerme nervioso", "Prefiero darme algo de tiempo para pensar calmadamente qué es lo que quiero decirte".

Examina algunas de tus prácticas rutinarias

Al acabar de explicar , en lugar de preguntar quien no lo ha entendido, utiliza fórmulas del tipo:"Por favor, haced preguntas por si hay algo que no he explicado correctamente". Esto hace más fácil a los alumnos aclarar sus dudas sin parecer que son "el tonto de la clase que no se entera de nada".

Pregúntate si en clase, tus alumnos tienen alguna zona dónde tus alumnos puedan ver las estrategias que hemos enseñado.

Otras estrategias que podemos usar para controlar nuestras emociones y dar ejemplo a nuestros alumnos

  1. Verbaliza el comportamiento que quieres ver en clase. No des por hecho que algún profesor anterior explicó a tus alumnos como comportarse en clase. Díselo en clase, escríbelo en murales que tus alumnos puedan ver en las paredes. No hagas que tus alumnos adivinen cual es el comportamiento que esperas de ellos.
  2. Ejercita tu empatía frecuentemente y de forma enérgica. Recuerda que era lo que apreciabas como estudiante de tus profesores. Si necesitas hablar con algún alumno sobre su conducta, recuerda que estás dirigiéndote a niños, no a adultos.
  3. Encuentra un espacio privado para hablar con tus alumnos, especialmente cuanto te sientas especialmente "atacado". Cuando tengas que hablar con ellos, hazlo de forma privada y asegúrate de estar a su nivel visual o a ser posible por debajo de ellos.
  4. Crea tu propio ritual para salir de una conversación en la que tus emociones hayan quedado expuestas.
  5. Cuando tengas que intervenir, céntrate en atacar el comportamiento, no la personalidad del alumno.

¿Qué debemos hacer en el caso de que perdamos los nervios en clase?

  1. Explica a tus alumnos que causó tu reacción.
  2. Discúlpate ante tus alumnos. Muéstrate sincero y abierto ante tus estudiantes. Estás, ante todo, siendo el ejemplo a seguir.
  3. Explícales que has aprendido de esta situación. y cómo vas a reconducir esta situación para que no se repita.

Estate atento a....

  1. La tendencia a prejuzgar algunos de tus alumnos en base a su madurez emocional y sus reacciones. Recuerda que la amígdala no madura hasta la edad de 25 años.
  2. Dar por hecho que tus alumnos empatizarán con tus reacciones más emocionales. Explícales tus conflictos interiores y como los resolverás.
  3. Etiquetar. Todos tenemos esa vocecita interior que nos dice continuamente cosas inútiles sobre un grupo de alumnos o sobre algunos alumnos en particular, de manera que inconscientemente aprovechamos el mínimo conflicto para dar rienda suelta a nuestra frustración y a nuestro temperamento. No te ayudará en tu día a día.

domingo, 2 de agosto de 2015

Gestionando nuestro propio comportamiento para poder controlar el de nuestros alumnos. El impacto de nuestro comportamiento

El único comportamiento que realmente podemos controlar es el propio. El comportamiento del profesor impacta directamente sobre el comportamiento de sus alumnos.

En esta actividad analizaremos cómo realmente la actitud del adulto puede impactar sobre la actitud del alumno.

Para hacerlo realizaremos una tabla con tres columnas. La primera columna la nombraremos "Efecto positivo", la segunda "poco impacto" y la tercera columna "Efecto negativo".

La actividad consiste en rellenar la tabla reflexionando sobre ejemplos del impacto que la actitud del profesor puede tener sobre la actitud de los alumnos. Para ello reflejaremos nuestra propia experiencia como alumnos, desplegando el comportamiento que nuestros profesores mostraban siendo nosotros estudiantes.

Como ayuda, podemos utilizar las siguientes preguntas guía:
  • ¿Qué características tenían mis peores maestros?
  • ¿Qué características tenían mis mejores maestros?
  • ¿Cómo interactuaban estos profesores conmigo?¿Que decían?¿Cómo era su lenguaje corporal?
  • ¿Cómo me hacían sentir estos profesores?



Efecto Positivo Poco impacto Efecto negativo
El maestro se mostró orgulloso de mi trabajo El maestro me gritaba El maestro nos amenazaba y nos lanzaba tizas
El maestro me hacía sentir importante en su clase El maestro me ignoraba El maestro mostraba una actitud hostil ante mi
El maestro estaba abierto a continuar la clase fuera del horario El maestro se burlaba de mi
El maestro era una persona cercana
El maestro me producía pánico
El profesor se adaptaba a mi El maestro nos etiquetaba, o nos hacía sentir etiquetados "bueno, malo, listo, tonto..."


Para reflexionar y participar en el blog.

¿Cual fue tu experiencia? ¿Qué añadirías a la tabla?

viernes, 31 de julio de 2015

¿Por qué es tan importante controlar nuestro comportamiento en clase? (Parte II)

En el caso de la educación en secundaria, aún es mucho más fácil, ante 30 alumnos de 14 años, reaccionar ante ellos y tratarlos como si fueran un grupo de adultos.  Y ya sabemos que cuando empezamos a tratar a un niño como a un adulto, tendemos a tratarlo inapropiadamente.  Todos hemos caído en el error de levantar demasiado la voz o incluso llegar a gritar a un niño, haciéndolo de forma intencionada pero dándoles una respuesta emocional que es más apropiada hacia un adulto que hacia un niño. En lugar de tratar de dar escarmiento público, desde el frente de la clase, emitiendo un juicio público, intenta, cuando te veas emocionalmente alterado, encontrar una zona privada para hablar más calmadamente.

Ajusta tu lenguaje físico. Agáchate hasta establecer contacto visual al mismo nivel.  De hecho ponte a un nivel visual que esté por debajo del alumno, de forma que sea él quien te mire desde lo alto. Lo puedes hacer fácilmente poniéndote en cuclillas mientas él permanece sentado. Crea tu propio ritual para retirarte de una conversación cuando tengas la sensación de que te empiezan a invadir las emociones. Utiliza tu propio lenguaje, pero asegúrate de que es apropiado para el alumno. Que te pueda entender con facilidad.

Le tenemos que explicar al niño cual fue el comportamiento que desencadenó nuestro estado emocional: 

- "Javier, estás tirando gomas a tus compañeros y eso les molesta"

 y entonces,  explicarle detalladamente cuales serán los siguientes pasos a dar:

- "No voy a continuar con esta conversación. Voy a volver a mi mesa, me voy a dar tiempo para tranquilizarme y cuando esté más tranquilo, vamos a hablar de cómo puedes solucionar lo ocurrido". 

Cuando intervengamos, y especialmente cuando lo hagamos para imponer algún castigo, debemos centrarnos en atacar el comportamiento, no al alumno. 

-"Miguel, estás rompiendo las herramientas al trabajar de esa forma", "Maria, estás hablando y está actividad la tenemos que hacer individualmente"

en lugar de:

 "Miguel, ¿a ti te pasa algo, o qué? No haces ni una a derechas. ¡Deja de dar golpes con la sierra!" ó "A ver, el lorito de la clase, María ¿tú es que no te puedes estar callada ni un momento?. ¿Tanto te cuesta?

Como puedes apreciar, en el primer caso estamos protegiendo la autoestima de nuestros alumnos. Dejamos a banda las emociones para centrarnos en el comportamiento que queremos atacar en lugar de atacar su personalidad. Tu ejemplo comenzará a cambiar el comportamiento de tus alumnos hacia ti y al mismo tiempo la forma que tendrán de relacionarse entre ellos. Pero lógicamente, somos personas, no robots y encontraremos momentos en donde las emociones nos pueden llegar a superar y , en ese momento, recuerda este artículo, tienes que afrontarlas con profesionalidad, que es lo que se espera de un buen profesor. Y si te equivocas, recuerda: explica que fue lo que te llevó a esa situación y pide perdón.

Muéstrate totalmente abierto y se franco con tus alumnos. Estás ofreciéndoles el ejemplo de lo que esperas que hagan. Tal vez no encuentres apropiado disculparte ante toda la clase pero es lo apropiado ante aquellos alumnos que recibieron el impacto de tus emociones. Explica a la clase qué has aprendido de esta situación, y cómo vas a corregir tus errores para que situaciones como las vividas no vuelvan a reproducirse. No estás perdiendo autoridad. Lo que haces es dar a tus alumnos un ejemplo de cómo gestionas tu propio comportamiento.  Les explicas cómo un adulto aprende de sus errores y les das a entender que no volverás a actuar de esa manera.

Mi propia práctica me ha mostrado que disculparse ante nuestros alumnos tiene un impacto positivo en su comportamiento. Yo también he perdido los nervios en clase. He gritado a mis alumnos y me he dejado embargar por la frustración y por las emociones. Recuerdo un caso en particular en el que me dirigí a todo un grupo de una forma muy hostil. Crucé la raya. No fui profesional. Comencé a gritarles, estaba muy enfadado la y frustración se había apoderado de mi. La causa fue un cambio de puesto de trabajo. Había estado en una escuela en la que estaba muy a gusto, conocía muy bien a mis alumnos . De repente me vi en un nuevo centro, dónde nadie me conocía y en dónde ninguna de las técnicas que habían funcionado anteriormente parecía tener efecto. 

Me fui a casa y aquella noche la pasé en blanco. Me sentía muy mal conmigo mismo. Pensaba en mi comportamiento y el lo que les había dicho y estuve reflexionando largo y tendido. Al final llegué a la conclusión de que me había equivocado. Al día siguiente, al entrar en clase lo primero que hice fue pedir disculpas a mis alumnos. Les expliqué que mi actitud había sido inapropiada, que me había dirigido a ellos de una forma que no se merecían y que había tratado especialmente mal a algunos alumnos. Me mostré franco. Les pedí perdón por mi error. Les expliqué cuales serían mis actitudes en el futuro para evitar que algo tan desagradable pudiera volver a suceder y quise hacer especial énfasis en cómo iba a restaurar el daño realizado. En aquel momento, durante aquella clase, se hizo el silencio. Ningún comentario, ninguna observación. La clase fluyó como la seda. Ningún conflicto. Ninguna reprimenda. 

No fue hasta que pasaron un par de meses, que un par de alumnos me comentaron lo mucho que el grupo había apreciado mis disculpas y cómo esa disculpa había empezado a cementar la relación entre profesor y alumno, de cómo esa disculpa comenzó a construir la confianza mutua que necesitaba para poder gestionar su propio comportamiento. 

Para finalizar me gustaría hablar de una práctica que realizan muchos profesores y que es el "etiquetado". El poner una etiqueta a determinados alumnos y que inconscientemente todos tendemos a hacer: "Bueno, malo, movido, vago, charlatana..."

El etiquetado no te va a perjudicar como profesor pero si que lo hace a tus alumnos. No daña a tu estado emocional pero daña la forma en la que ves a tus estudiantes y las expectativas que depositas en ellos. Todos tenemos una pequeña voz interior que utilizamos para hacer un esquema rápido que nos ayuda a entender rápidamente la realidad que nos envuelve.

Si ese esquema no tiene muchos puntos positivos, instintivamente tendemos a visualizar nuestras expectativas de una forma negativa. Si en nuestro esquema interior pensamos de forma negativa sobre un grupo, pensamos de forma negativa sobre los integrantes de ese grupo y, a medida que nos acercamos a esa clase, forjamos en nuestro interior una imagen negativa que poco nos va ayudar a dar una buena clase. 

Si llevamos esto en mente, rápidamente entraremos en un conflicto emocional y buscaremos los desencadenantes que iniciaran nuestra irritación, nuestra frustración. Piensa en ello. Sabes que el etiquetado ni es justo (nuestros alumnos no siempre son vagos, no siempre son malos, no siempre son...) ni te va a ayudar. Es una visión que no te va a ayudar a gestionar el comportamiento de tu clase. Intenta ser positivo en clase. Intenta observar los comportamientos positivos en clase, los que te ayudan y hazlos visibles a tus alumnos. Si quieres etiquetar, hazlo sólo de forma positiva.

Y especialmente aquellos alumnos que tienen una vida muy complicada, que proceden de comunidades en dónde los estudios no son su primera preocupación, necesitan tener profesores que tengan una visión positiva, que creen un modelo robusto y fiable que permita una gestión adecuada del comportamiento.  Se merecen profesores que eviten las etiquetas. Se merecen profesores que sean lo suficientemente inteligentes para saber que la etiqueta de hoy seguro que no será la misma dentro de 15 años, y que, al etiquetarlos, lo único que hacemos es asumir cual será su comportamiento, impidiéndoles tomar sus propias decisiones de una forma independiente.















jueves, 30 de julio de 2015

¿Por qué es tan importante poder controlar nuestro comportamiento en clase? (Parte I)

El modelo que algunos de nuestros alumnos ven en sus casas no es, lamentablemente en algunas ocasiones, el mejor posible. Por este motivo, nuestro rol en la clase cobra en estos casos una importancia clave.  Si nuestro entorno de aprendizaje está dominado por las respuestas emocionales del profesor , nuestros alumnos convivirán en un espacio difícil y lleno de temores.

En esta entrada he realizado un resumen de las ideas principales del podcast de Pivotal  en donde Paul Dix explica por qué es tan importante poder controlar nuestro comportamiento en clase.




Cómo profesores debemos ofrecer un modelo para nuestros alumnos sobre como los alumnos exitosos, habiendo sido nosotros uno de ellos,  gestionan sus respuestas emocionales y las mantienen en jaque. Este es un modelo que muchos de nuestros alumnos, lamentablemente, no tienen en casa.

Nuestra actitud en clase es absolutamente vital para producir un cambio efectivo en la actitud de nuestros alumnos. Si el entorno de aprendizaje está dominado por las respuestas emocionales del profesor , nuestros alumnos convivirán en un espacio difícil y lleno de temores dónde probablemente lo menos importante para ellos sea aprender. Nuestra labor debe pasar por establecer un entorno donde nuestros alumnos puedan sentirse seguros y calmados, dando acceso a su cerebro racional en lugar de su cerebro emocional.

Si no prestamos atención a la forma en la que nos comportamos en clase podemos estar ofreciendo , inconscientemente, un modelo equivocado a aquellos niños que viven una lucha interna por controlar y entender sus propias emociones.

Desde el mismo momento en que abrimos la puerta y entramos en clase, nuestra actitud está siendo leída por nuestros alumnos. Lo leen en la forma en la que les hablamos, en nuestro tono de voz y en la forma en la que nos movemos por la clase. De hecho, muchos de ellos pueden apreciar si lo que les decimos y la forma en la que se lo decimos están en sintonía o no.  Contra más nos conozcan nuestros alumnos, contra más tiempo pasemos con ellos, más transparentes nos volvemos para ellos.

El curso escolar es largo e indudablemente tendremos días buenos, días regulares y días malos. Habrá días en los que a lo mejor no nos encontremos bien, hayamos pasado una mala noche, nos hayan dado una mala noticia...; nuestros alumnos lo notarán al cabo de 5 minutos de estar con ellos. En estos casos, elige entre evitar ignorar las emociones que nos hacen sentir de esta forma, explicándoles a nuestros alumnos nuestra situación ó entre realizar una "performance" asertiva intentando disfrazar tus emociones. Pero toma una decisión. Si no lo haces estás poniendo en riesgo la estabilidad emocional de tu clase. Tus respuestas ante el comportamiento inadecuado de tus alumnos estarán afectadas por tu estado emocional y puedes verte en situaciones difíciles de justificar vistas desde un punto de vista más racional, desde la distancia de las emociones.

Si podemos entender cuales son los desencadenantes y como nuestro cerebro cambia de un estado racional a un estado emocional podremos tener la oportunidad de ser capaces de entender y gestionar nuestro propio comportamiento. Algunas personas son especialmente buenas en aislarse de los asuntos que les ocurren, que preocupan y que les llevarían a perder los nervios, pero nuestros alumnos no tienen aún esta capacidad. Es algo que se aprende con el tiempo y con esfuerzo personal.

Algunos profesores son especialmente buenos en esconder sus "botones emocionales" pero otros por el contrario, tienden a mostrarlos con un cartel luminoso de "Aprieta aquí": "Si lo vuelves a hacer, me voy a enfadar mucho", "Voy a gritar si alguien más me vuelve a pedir ir al lavabo". Y en estos casos, lo que estamos haciendo es darles a los niños la responsabilidad de cómo vamos a reaccionar, de cómo nos vamos a comportar y de cual va a ser nuestra respuesta.  Y para muchos de nuestros alumnos, la tentación de pulsar ese botón que les acabamos de ofrecer es demasiado grande. ¿No les estamos haciendo responsables de algo que no les corresponde por la edad que tienen?

Aquellos profesores que son buenos con la gestión de sus propias emociones raramente comparten esta habilidad con sus alumnos. Tus alumnos también están aprendiendo a gestionar sus propios sentimientos y parte de la gestión de su comportamiento se basa en dotarles de las estrategias necesarias para poder controlar su cerebro emocional, para calmarlo y para intentar recuperar el pensamiento racional  y las capacidades de pensamiento de alto nivel que se encuentran el la corteza prefontral, que es dónde tiene lugar el aprendizaje.

¿Qué estrategias les enseñamos a los alumnos que tenemos delante para que puedan controlar sus impulsos? Algunos alumnos tendrán ya buenos referentes en casa y habrán aprendido estrategias para conseguir algo de autocontrol, y poder tomar distancia sobre su propio comportamiento, pero otros, no tendrán ninguna estrategia y si continuamos manteniendo en secreto cómo reaccionar ante estas situaciones, ¿cómo van a aprender a gestionar sus emociones y controlar de esta forma su propio comportamiento?

Ciertamente tenemos alumnos que en su casa viven una situación muy difícil, caótica y con unos referentes pobres o, en el peor de los casos, equivocados. Para estos niños, nuestra responsabilidad, nuestro modelo es aún más importante. A estos niños podemos ofrecerles una alternativa soportada por una explicación clara y un modelo que es fácilmente imitable. Por ello, cuando te sientas frustrado, cuando estés enfadado, cuando tu cerebro emocional empiece a tomar las riendas de tu razonamiento crítico, tienes la oportunidad de ofrecerles a estos niños el modelo de como calmarte, de como recuperar el control.

Entonces, ¿cómo lo haces? ¿cuentas hasta 10? ¿intentas controlar tu respiración? ¿das un paso hacia atrás para tomar distancia?. Escribe esas ideas en la pizarra. Compártelas con tus alumnos para que ellos puedan ver como los alumnos de éxito saben gestionar su comportamiento. Cuando hablamos de "modelos" se trata precisamente de esto. Dar a los niños estrategias y explicarles abiertamente cómo lo haces. Ser un modelo no consiste en ir vestido a la "última". Ser un modelo para nuestros alumnos consiste en ser explícitos sobre nuestro propio comportamiento y enseñarles a los niños como pueden utilizar estas habilidades en beneficio propio. Da ejemplo con el comportamiento y la actitud que quieres ver en clase. Llega puntual a clase, se entusiasta al explicar la lección. Explica tus frustraciones de forma asertiva: "He preferido irme del grupo, porque empezaba a ponerme nervioso", "Prefiero darme algo de tiempo para pensar calmadamente qué es lo que quiero decirte". 

Examina tus rutinas más básicas, por ejemplo, veamos el caso de levantar la mano para contestar. Con la mente puesta en crear un ambiente de trabajo emocionalmente más seguro, levantar la mano para contestar hace que aquellos alumnos que no saben la respuesta, que no son tan rápidos para contestar inmediatamente, se sientan estúpidos. Ven a sus compañeros con las manos levantadas, dispuestos a dar la respuesta tan pronto como el profesor ha lanzado la pregunta, y en ese momento, muchos de estos alumnos dejan de pensar y buscar una respuesta a la pregunta del profesor. Si en lugar de pedir a los alumnos que levanten la mano, les decimos a nuestros alumnos que mientras estén pensando miren su mesa y que en el momento en que tengan la respuesta, miren al profesor, creamos una rutina y un ambiente totalmente diferente. Un cambio tan básico hace que nuestros alumnos dejen de sentirse estúpidos al plantear una pregunta y genera un clima más "cómodo" de trabajo.



Otro ejemplo, al acabar de explicar la lección solemos preguntar: "¿Hay alguna pregunta?¿Alguién no lo ha entendido?". Lógicamente, nadie quiere parecer estúpido, "ser el tonto de la clase" que no ha entendido nada. Si no lo he entendido, me lo callaré y si puedo ó me interesa ya lo preguntaré a un compañero más tarde. Si al acabar de explicar la lección decimos "Por favor hacedme preguntas porque necesito saber si lo he explicado correctamente". Un cambio tan sutil, hace que la responsabilidad de entenderlo o no recaiga sobre el profesor y no sobre el alumno. Ya no hay motivo para sentirse estúpido por preguntar, la culpa ya no es del alumno, sino del profesor que no me lo ha sabido transmitir correctamente.

¿Qué estrategias podemos utilizar para controlar las emociones y ejemplificar el comportamiento que deseamos de nuestros alumnos? Una de ellas consiste en verbalizar la actitud y el comportamiento que deseamos en clase. En lugar de esperar que los alumnos sepan como deben de comportarse, de dar por hecho que algún profesor anterior les ha explicado como deben estar en clase, díselo, ya sea mediante signos, fotos, instrucciones escritas en murales o en canciones.

Hay que ser muy preciso a la hora de modelar el comportamiento que vamos a exigir a nuestros alumnos.  Ejercita tu empatía frecuentemente y vigorosamente. Recuérdate a ti mismo, y especialmente si trabajas en primaria, que el mundo visto desde los ojos de un niño es un lugar muy diferente al nuestro. Existe un proceso de desorientación al trabajar con niños continuamente y el efecto que puede tener sobre tu estado emocional puede hacer que empecemos a pensar que las respuestas que nos dan, son las respuestas de un adulto, cuando se trata de la reacción de un niño de 8 años.










martes, 28 de julio de 2015

Gestionando nuestro comportamiento para poder controlar el de nuestros alumnos. Fruit of the Loom

En el curso "Managing Behaviour", nos pidieron analizar el caso de un profesor de ciencias, el Sr. Brendon.

Era muy riguroso con el cumplimiento de las normas. En la escuela en la que trabajaba habían implantado una norma que consistía en que todos los alumnos debían vestir un polo (jumper) negro liso, sin rayas ni ningún otro tipo de color. No se permitían polos de ningún tipo de marcas. Ni Nike ni Dolce &Gabanna, simplemente un polo liso negro. La norma se dictó a los alumnos y estos la comentaron a los padres, de forma que fueron a una tienda a comprar el polo negro que exigía la escuela. La mayoría de los alumnos consiguieron el polo que pedía la escuela pero algunos pocos, compraron un polo liso negro pero con un ligero emblema de color negro en el que se podía leer la marca "Fruit of the Loom". Era un detalle insignificante, tanto para padres como para los alumnos, pero el Sr. Brendon era de una generación algo diferente.



Al inicio del curso, en septiembre, el Sr. Brendon estaba al pie de la puerta de entrada de su clase supervisando la entrada de los alumnos. Al ver los polos lisos y negros el Sr. Brendon sonríe, pero en el momento en que aprecia el logo de "Fruit of the Loom", su cara cambia de expresión y se dirige a uno de los chicos: "¡Eh, tu! Fruit of the Loom. El chico le explica que el polo lo compraron sus padres siguiendo las indicaciones y el Sr. Brendon le dice :"No, No,No, esto no es lo que pidió el centro. Quítate ahora mismo ese polo y quédate aquí en la entrada". El Sr Brendon se dedica entonces a retirar el polo a todos aquellos alumnos que llevaban el logo y va alineando a los alumnos "desobedientes" al lado de la clase de ciencias y les va diciendo, "Fruit of the Loom, Fruit of the Loom". El es uno de esos. Seguro que has conocido a alguno así, ¿verdad?. Espero que tu no lo seas. Uno de esos profesores que intenta gestionar el comportamiento de sus alumnos al límite de su temperamento.

Ver a "todo un señor profesor" fuera de control es como néctar para un chico de 14 años. Y si consigue que le salga la vena de la frente, que parece que le va a estallar, ya ha hecho pleno. Los chicos son rápidos y les gusta provocar a este tipo de profesores, de forma que cuando ven al Sr Brendon por un extremo del pasillo le gritan "¡Fruit of the Loom! Los chicos aprovechan cualquier oportunidad para poner un polo "Fruit of the Loom" en alguna de las ventanas donde está haciendo clase y salir gritando "Fruit of the Loom!. Al final de la semana, el Sr. Bendon está ante una situación límite. Tiene la mesa llena de polos requisados y su autoridad se tambalea. Los padres además no paran de llamar a la escuela, enfadados porque sus hijos pasan frío al no poder llevar el polo en clase.

El Sr. Brendon no para de requisar polos. Los guarda en el armario que tiene al final de la clase de ciencias y vuelve a la búsqueda de más polos "Fruit of the Loom". Está totalmente obsesionado. La dirección del centro está deseando que acabe la semana. Tienen la esperanza de que el lunes la cosa cambiará, los alumnos vendrán con un polo nuevo y se acabarán los problemas. El Sr. Brendon estará más calmado y podrán hacer borrón y cuenta nueva. El viernes finalmente la dirección del centro abre el armario del Sr Brendon y entrega a cada alumno un polo. ¡Otro desastre! Estamos en una escuela de secundaria y obviamente, los polos no están etiquetados ni tienen ningún nombre por lo que los alumnos van a casa con un polo que a veces es demasiado estrecho y a veces demasiado largo.

El lunes por la mañana, ¿que os imagináis que sucede? Pues que vienen más polos "Fruit of the Loom" de los que se fueron el viernes. Los chicos habían ido a la tienda de Fruit of the Loom y con su propio dinero se habían comprado un polo negro con el "logo prohibido". Y no sólo eso, 3 de los profesores también se han comprado su polo "Fruit of the Loom".

El Sr. Benson lleva 30 años haciendo lo mismo. Les dice a sus alumnos: vuestra actitud afecta a mi estado emotivo y por lo tanto voy a coger el palo más grande que pueda para machacar vuestro comportamiento, de forma que a nadie se le vuelva a ocurrir volver a hacerlo nunca más. ¡Que tontería! Si la vida fuese tan simple...Los alumnos se comportan mal, los castigas, ellos cambian y todos podemos avanzar..., pero la vida no es tan sencilla y la gestión del comportamiento no es lineal.

El aproximación más correcta pasa siempre por tu comportamiento, tus elecciones y tus consecuencias. La relación con mis estudiantes, es tan importante que no la puedo enviar a paseo cada vez que me encuentro estresado o frustrado. Tengo que proteger la relación. Tengo que proteger a mis estudiantes y tengo que protegerme a mi mismo.  Cuando estéis a punto de perder el control, pensad en el logo "Fruit of the Loom". Recuérdalo para recobrar la calma, y para mantener la forma más inteligente de gestionar el comportamiento.  Tu actitud, tu elección, tus consecuencias.

Para reflexionar.

7 razones por las que nunca hay que perder los nervios ante nuestros alumnos

  1. Los estudiantes ven a los profesores "gritones" como adultos que están fuera de control.  Esto a algunos puede provocarles ansiedad pero a otros les resulta divertido.
  2. Nunca le gritarías a un alumno si sus padres estuvieran delante.
  3. Si tu modelo de comportamiento es pobre, afectará a la forma en la que los alumnos se relacionan entre sí. Tu eres el ejemplo a seguir.
  4. Respuestas apoyadas en las emociones ante comportamientos inadecuados, asustarán a muchos pero a otros les animará a pulsar "tus botones".
  5. Tus compañeros escuchan tus gritos por los pasillos y ello hace que cuestionen tu capacidad de controlar a los alumnos.
  6. Controlar el comportamiento mediante el miedo es poco sofisticado, insostenible e injusto.
  7. Respuestas desproporcionadas ante comportamientos inadecuados, conllevan castigos injustos.









lunes, 27 de julio de 2015

Gestionando nuestro propio comportamiento para poder gestionar el de nuestros alumnos. Huir o luchar

La amígdala es un pequeño objeto en forma de nuez que se encuentra en la mitad del cerebro límbico y controla la respuesta a las señales de amenaza. Realmente es como si tuviésemos dos mentes - una mente emocional y una mente racional -, pero la mente emocional es dominante. Responde rápidamente a las señales y envía hormonas, deliberadamente, para detener el pensamiento del cerebro racional. Supongamos que nos encontrásemos con una serpiente por la calle; antes de que pudiésemos descubrir si se trata de una serpiente venenosa o no, la amígdala se activa: envía sangre rápidamente a las manos para luchar y a las piernas para correr y escapar.
Fuente:wikipedia.org



Al mismo tiempo, libera una pequeña cantidad de hormonas en el cerebro racional, que se encuentra justo detrás de la frente, en la corteza prefrontal, para que se detenga el pensamiento racional. Esto ocurre debido a que si me enfrento a una serpiente peligrosa, yo no necesito el pensamiento torpe y lento del cerebro racional; para huir de una serpiente necesito la reacción inmediata y sensible del cerebro emocional. El cerebro racional piensa de esta manera: "tal vez debería buscar en el libro de serpientes e identificar que tipo de serpiente es la que tenemos delante. ¿Tiene la cabeza triangulada? ¿Es venenosa la que tiene manchas rojas sobre el negro o la que tiene manchas negras sobre el rojo?." El cerebro emocional detiene el pensamiento racional deliberadamente, por ejemplo, estás caminando por un canal con un niño pequeño que se resbala y cae en el canal. Tu cerebro racional dice que esta mañana hace bastante frío y que tal vez necesitarías un traje de neopreno, y además llevo encima el teléfono móvil; para entonces, ya es demasiado tarde. Por supuesto, tu cerebro emocional entonces entra en acción, detiene el pensamiento racional y nos sumergimos directamente en el agua para salvar al niño.

Desde que nacemos estamos condicionados a reconocer que una sonrisa significa seguridad y una no-sonrisa es una señal de amenaza. Algo tan simple como una cara de fastidio o una reacción irritada en un aula puede provocar una reacción emocional en los niños. No tiene que ser una situación de vida o muerte; de hecho, la amígdala no se desarrolla totalmente hasta que la persona alcanza los 25 años, así que realmente nuestros alumnos son jóvenes con una mente emocional en desarrollo.

 Cualquier cosa que se implanta en la amígdala entre las edades de cero y ocho años permanece en ella de forma fija. No se puede sacar. Los niños que han tenido experiencias muy difíciles durante su primera infancia no pueden hacer un "borrón y cuenta nueva". Hay que trabajar con los niños con esos recuerdos, y es por ello que algunos niños reaccionan ante los adultos de una manera muy extraña, de una manera muy emocional, de una manera muy inesperada, ya que su amígdala está entrando en juego al ver a adultos enojados, adultos que les gritan y adultos que muestran desinterés o disgusto por ellos. En el aula, en el laboratorio, en el taller, es importante que entendamos que lo que está pasando muy a menudo no es personal y dirigido hacia nosotros, es parte de la condición humana, se trata de un niño que interpreta equivocadamente una señal de amenaza de un profesor y reacciona de manera inapropiada.

Fuente: https://psicologagranada.es


Una vez que empezamos a entender que una pequeña explosión de hormonas puede bloquear el cerebro racional, podemos empezar a entender por qué gritar a los niños, por qué levantarles la voz, humillarlos o crearles una crisis emocional es tan contraproducente para el buen aprendizaje.


La creatividad y la capacidad de pensar nuestros alumnos, en estos casos, queda totalmente suprimida. La falta de creatividad en los niños que viven con estrés puede ayudar a explicar la falta de creatividad en los estudiantes que protagonizan la mayor parte de los problemas de disciplina de nuestras aulas. Los estudiantes que viven permanentemente en una situación estresante pueden desarrollar su cerebro reptil y reaccionar de una forma propia de la confrontación que reflejan una reacción de huir o luchar. Los profesores a menudo reaccionan ante estos enfrentamientos, aumentando la presión sobre el estudiante generando un ciclo desagradable tanto para el estudiante como para el educador.

Para ir mas allá:

Les recomiendo la lectura de la web Bigthink  dónde el neurólogo Joseph Le Doux explica la función de la amígdala y su función ante respuestas emocionales.

También interesante el libro de Daniel Goleman: Inteligencia emocional, dónde Goleman introduce el concepto de "secuestro de la amígdala" para describir la respuesta emocional a muchas situaciones diarias.

Finalmente, para el desarrollo de las relaciones con nuestros alumnos, el trabajo de Albert Bandura  de la Stanford University en su Teoría del aprendizaje social.

Para reflexionar y participar en el blog:

¿Cual crees que puede ser el impacto de esta información sobre el comportamiento de nuestros alumnos en clase? Con esto en mente ¿que cambiarías en tu forma de dar clases?

sábado, 25 de julio de 2015

Gestionando nuestro propio comportamiento para poder gestionar el de nuestros alumnos. Clases caóticas

El principio de cualquier tipo de gestión del comportamiento radica en nuestra habilidad en saber gestionar el propio, antes de poder influir en el de otros. Puede parecer una tarea sencilla, pero en la práctica requiere de mucha resilencia y de una gran paciencia emocional.

Todos los profesores atravesamos periodos en los que nos sentimos totalmente fuera de control. El desencadenante puede ser un nuevo puesto de trabajo, una nueva clase o otros factores, como cambios en la forma de gestión. Paralelamente con esta situación presionante nos encontramos con la rudeza de nuestros alumnos, aunque obviamente esto dependerá de la edad y del nivel socio-económico de nuestro alumnado.

Todos nos hemos encontrado ante situaciones en las que nuestros alumnos nos han respondido con un ".. no nos das miedo, profe", 

El miedo no es una forma inteligente de gestionar el comportamiento, aunque para muchos profesores sea su única y principal estrategia, dado que nunca se han expuesto a ninguna alternativa.  En el mundo utópico de las lecciones fantásticas, el mal comportamiento en clase no existe, pero tu y yo sabemos que eso no es la realidad.

El pánico emocional te invade,  gritar es el resultado. Y contra más gritas, más bajo cae tu integridad y tu estatus, y tus alumnos continúan ignorándote.

Profesor: Quiero que te calles (en un tono de voz fuerte)
Alumno: Y, ¿este quien es? (susurrando al compañero de forma que el profesor pueda oirle)
Profesor:  ¡He dicho QUE TE CALLES! (aún mucho mas alto)
Alumno: No te tengo miedo, ¿que me vas a hacer?


Durante las primeras dos semanas, el profesor novato ve como sus compañeros más experimentados, consiguen, en silencio y de forma calmada, que sus alumnos estén atentos en clase y participen de las actividades propuestas. Estos modelos de virtud no tienen ninguna varita mágica. Ellos también tenían los mismos temores y momentos emocionales.  Llegar a su nivel de control no fue un accidente y sucedió a través del trabajo duro en lo básico:


  • Consistencia: ser escrupulosamente justo, incluso en los momentos más difíciles.
  • Persistencia: mantenerse en su postura en frente de aquellos alumnos que más le ignoran.
  • Seguimiento: Si es necesario quedar con un alumno después de la clase, o fuera del horario para resolver algún asunto, HACERLO SIEMPRE.
  • Certeza: los alumnos son conscientes de que cuando el profesor dice que va a hacer una cosa, la hará.
Concentrándose en los aspectos básicos te permitirá encontrar los momentos para construir relaciones a largo plazo que son fácilmente sostenibles porque tienen una base sólida. A nuestros alumnos les gusta la solidez que modelamos para ellos y que conforma la confianza. A nuestros alumnos les gusta la CONFIANZA.


Me gustaría finalizar esta entrada planteando una pregunta ¿Cual fue tu mejor profesor/a? ¿Que recuerdas de el/ella? ¿Por qué lo elevaste a ese pedestal? ¿Que hacía que no hacían otros?.

Asimismo, y para los más atrevidos me gustaría abrir un debate :¿Cual ha sido tu peor experiencia en clase? y lo más importante , cuando acabó ¿qué hiciste?




La gestión del comportamiento de nuestro alumnado

Empiezo una nueva sección en mi portafolio docente dedicada a la gestión del comportamiento de nuestro alumnado.

El motivo que me impulsa a emprender este nuevo camino parte de mi propia experiencia como docente. Después de 6 cursos escolares en secundaria, creo que necesito ayuda en un aspecto para el que a ninguno de los profesores de secundaria se nos ha formado " la gestión del comportamiento".

Cuando empezamos como profesores a todos se nos exigen unos conocimientos mínimos sobre la materia y pasamos numerosas pruebas donde debemos demostrar nuestras habilidades como planificadores, realizando una programación estructurada en unidades con sus correspondientes actividades de aula. En este proceso se olvidan de un aspecto fundamental, la gestión del aula y del alumnado. En el sector educativo parece existir la idea de que los profesores, por el simple hecho de serlo, deben saber como realizar la gestión del aula. 

La capacidad de gestión o conducción de la clase, entendida como la forma que tiene cada profesor de organizar las actividades y poner en práctica sus métodos, requiere de una formación previa. Ningún profesor nace con el "carnet de conducir una clase". Hay que aprender a realizar este trabajo. Parece obvio, por lo tanto, que el profesor debe planificar algo más que los contenidos de su materia. Debe saber como controlar, motivar, conectar, escuchar, entusiasmar, corregir, decir no, respetar, negociar, advertir, comprometer, sancionar, exigir.... Todas estas habilidades de gestión, algunos las poseen de forma intuitiva, pero otros no.

Para recoger mis reflexiones y experiencias me basaré en los siguientes recursos:

- El curso "Managing Behavior for Learning" promovido por el National Science Learning Centre creado en colaboración con Pivotal education.

- El libro " Cómo dar clase a los que no quieren" escrito por el profesor Joan Vaello Orts publicado por la editorial Graó.

Espero que mis reflexiones sirvan para poner orden a mis ideas y para generar debate entre la comunidad docente que esté interesada en este tema.

viernes, 30 de mayo de 2014

El ABP como proyecto de investigación

La última tarea del curso está relacionada con el desarrollo profesional a través de la investigación y por lo tanto se nos plantea el diseño de un proyecto de investigación que se desarrollaría en paralelo con el proyecto de enseñanza.

Esta tarea me la comencé a plantear en el mismo momento en que inicié el diseño del prototipo de mi proyecto, ya que consideré que podría ser muy interesante plantear una investigación para poder valorar el impacto de esta metodología sobre el proceso de aprendizaje de mis alumnos.

Las cuestiones a resolver ante dicho proyecto serían las siguientes:

1- ¿Cual será tu pregunta de investigación en relación con el aprendizaje basado en proyectos?

La pregunta que plantearía sería la siguiente: " El aprendizaje basado en proyectos, ¿Mejora los resultados educativos de los estudiantes?.

2- ¿Qué datos necesitaría para responderla?

Para responder a esta pregunta necesitaria recopilar inicialmente los siguientes datos:

  • Número de graduados en la ESO
  • Resultados de las pruebas de competencias en 4º ESO
  • % de aprovados en las diferentes materias de la ESO
  • Resultado de una prueba específica de tipo competencial que realizaría a los estudiantes participantes del proyecto.
3-¿Cómo obtendría estos datos?

Para obtener estos datos cuento con la sierte de que el centro en donde trabajo está certificado segun la norma ISO 9001 y por lo tanto estos datos se recogen anualmente desde hace más de 4 años y por lo tanto se puede analizar el histórico de los resultados del mismo.

El centro dispone de una serie de indicadores estratégicos, otros indicadores asociados a procesos clave (aprendizaje y enseñanza) y otros asociados a procesos de soporte al de enseñanza y aprendizaje.

El Coordinador de Calidad del centro recoge estos datos anualmente y los publica en un documento del centro para su posterior análisis.


4- ¿Cómo trataría estos datos?

Para tratar los datos realizaría una comparativa entre los resultados iniciales (antes de empezar el proyecto) y los resultados obtenidos una vez finalizado el proceso. Asímismo creo que sería conveniente hablar con los profesores de aquellas materias en dónde se perciba un cambio más sustancial para poder recoger también sus impresiones

5- ¿Cómo analizaría los resultados?

Para realizar el análisis de los resultados considero que es mejor contar con un grupo de profesores en dónde podrían incluirse miembos del equipo directivo del centro, coordinadores pedagógicos, TAC y TIC. Dado que disponemos del histórico de una série de años durante los cuales no se ha trabajado con este tipo de metodología, tenemos una muestra fiable de cuales son los resultados a esperar en nuestros alumnos sin trabajar segun ABP. Si se obrerva un cambio significativo en alguno de los parámetros podríamos atribuirlo al uso de la metodología siempre y cuando se alejara de la tendencia natural ya adquirida por el proceso de aprendizaje del centro.

6- ¿Cómo piensas darle difusión a los resultados de tu investigación?

Para la difusión de los resultados se proponen los siguientes canales:
  • Redes sociales (facebook, twitter, google+)
  • Publicación del estudio en alguna revista especializada del sector. Para ello se establecería un plan de contacto previo con algunas revistas del sector para conocer su interés en participar en la difusión del trabajo
  • Contacto con la universidad. Diferentes facultades de educación se han puesto en contacto en varias ocasiones con nuestro centro para realizar trabajos de investigación, tesis doctorales y proyectos finales de master. Hay diversas facultades de educación que cuentan con grupos de investigación pedagógica que podrían estar interesados en recibir el estudio.



miércoles, 28 de mayo de 2014

Red de aprendizaje del proyecto



El primer bloque de la red de aprendizaje del proyecto lo constituyen mis colaboradores Clara Cordero, Elisa Vallecillo y Julián Trullenque a quienes agradezco sus aportaciones y el interés que han demostrado en el trabajo realizado.  Lamento en buena parte no haber tenido más tiempo para poder profundizar mucho más en las posibilidades que ofrecía su interacción, pero la dinámica del curso y del día a día me ha llevado a poder trabajar poco este aspecto.Su visión y su trabajo en sus propios proyectos me han sio fuente de inspiración para tirar hacia adelante muchas de las tareas propuestas, así como para coger aire fresco con nuevas soluciones a muchos de los problemas que han ido apareciendo durante estas siete semanas.

El el bloque de participantes, se incluye fundamentalmente todo el profesorado de mi centro docente, el Institut El Calamot de Gavà, así como los alumnos de 4º de la ESO que son los que vivirán en primera persona la experiencia. La idea sería que el proyecto pudiera replicarse en otros centros de forma que otros alumnos pudieran beneficiarse de la experiencia.

Finalmente en el círculo de posibles Interesados, he incluido, al ayuntamiento del municipio dónde está el instituto, ya que últimamente está realizando campañas para potenciar el emprendimiento entre los jóvenes e incentivar el desarrollo de nuevas ideas basadas en buena parte en las nuevas tecnologías, también al Departament d'Ensenyament de la Generalitat de Catalunya, que ha lanzado un programa similar llamado Mobilitzem la Informàtica, al profesorado de otros centros, ya sean de la materia de informática o de cualquier otra materia que vea en el proyecto una posibilidad de aprender de una forma distinta, y finalmente a las universidades, que podrían utilizar la experiencia como un posible trabajo de estudio e investigación para evaluar el impacto de las TIC en el aprendizaje del alumnado.




jueves, 22 de mayo de 2014

A una semana del #Moocafevirtual Hangout en Google +

Ha pasado ya una semana desde que nos reunimos virtualmente un grupo de compañeros para compartir un momento de reflexión acerca de nuestros proyectos, nuestras ilusiones como docentes y también como no, de las dificultades que nos encontramos por el camino.

Mil gracias a Clara Cordero por la organización del evento. Fue una experiencia muy gratificante. Puntualmente, a las 20:00 h dimos comienzo al encuentro, entre otros, los siguientes participantes:
Clara Cordero: @agoraabierta
Montserrat Muntané: @mmuntbar
Jesús M.Gallardo: @jesusMGallardo
María José Díaz Sordo: @mjdsordo
Gema Sánchez: @GemaSanchezPas
@BelenaVeleta
Mara, Rosa Maria, Olga....



El encuentro giró en torno primeramente hacia la presentación de cada uno de los proyectos. Desde propuestas de gamificación, a darle la vuelta al mundo, pasando por propuestas de integración a partir de conocer Santander. Todo un conjunto de proyectos memorables que seguro llevarán a buen puerto.

Felicidades a todos los asistentes porque lo cierto es que, gracias a este tipo de encuentros, te das cuenta de que hay compañeros fantásticos en la red, con unas ganas inmensas de hacer a sus alumnos prosperar y con un deseo inagotable de cambiar la forma de enseñar.

También es cierto que uno de los temas tratados fue la soledad que sentimos en alguna ocasión los profesores que apostamos por hacer las cosas de otra forma. Lo difícil que resulta movilizar a un claustro arraigado a viejas metodologías y el papel que juega la dirección de los centros en este proceso.

Gracias de nuevo a todos los compañeros por explicar abiertamente sus experiencias, de una forma tan sincera. ¡Tenemos que repetirlo!

martes, 20 de mayo de 2014

Análisis DAFO del Proyecto


En el análisis DAFO del proyecto APPrendemos he detectado las siguientes Deblidades:


  • La formación del profesorado, tanto en el conocimiento de la metodologia ABP cómo en la necesidad de conocer APPinventor y tener cierta base de programación. He podido observar durante estas semanas, que incluso profesores con cierto enfoque tecnológico, necesitan estar al día en este tipo de nuevos instrumentos que aparecen continuamente para poder ofrecer a sus alumnos todas las oportunidades posibles que estas herramientas nos ofrecen.
  • La Metodologia ABP requiere una inversión de tiempo en la planificación interdepartamental importante, que puede suponer una debilidad para el proyecto si no se tiene en cuenta.
  • La falta de experiencia en este tipo de metodologías. Sumada a la falta de formación, este punto débil puede hacer del primer año de implementación un banco de pruebas del proyecto, por lo que es posible que los resultados obtenidos no lleguen a los objetivos deseados.
  • La difícil gestión de horarios y grupos. En un centro planificado y estructurado para trabajar con una metodología más bien expositiva y con un aulario distribuido y pensado para que los alumnos estén quietos y calladitos en sus sillas, se hace necesario pensar en nuevos espacios para el debate, el análisis de los resultados y la búsqueda de información de forma cooperativa.
  • El idioma de base del programa usado para la aplicación es el inglés y en ocasiones actúa como freno para algunos estudiantes que tienen dificultades con el idioma y lo ven como un escollo importante en su trabajo.
Como contrapartida a estas debilidades, el proyecto cuenta también con sus Fortalezas:
  • Se trata de una actividad multidisciplinar por lo que los alumnos ven en ella la posibilidad de reforzar aquella materia o tema que les resultó más difícil de entender, con la ayuda de como mínimo 2 profesores.
  • Es una actividad motivadora para los alumnos, cansados de trabajar siempre de la misma manera y de que se espere siempre de ellos lo mismo (un examen final, memorizar un contenido, repetir...)
  • Potencia el trabajo colaborativo, ya que las actividades están ideadas para trabajar de forma cooperativa en grupos de 3-4 personas en dónde cada miembro asume un rol que será clave para el desarrollo del proyecto.
  • Los alumnos que realizan la actividad están cursando la materia alternativa específica de 4ESO en un centro en el que han empezado desde primero de la ESO con el trabajo con ordenadores y por lo tanto tienen habilidades digitales de un nivel elevado.
  • Finalmente comentar que todos los alumnos tienen mobil y el 99% funciona con sistema operativo basado en Android por lo que independientemente de que el dentro disponga o no de materiales (tabletas o otros dispositivos móbiles), los alumnos siempre tienen a su disposición su propio aparato.
A nivel externo, las Amenazas más destacadas que hay que tener en cuenta para la implementación del proyecto son:
  • La situación de crisis económica que afecta tanto al centro, como a las famílias y al claustro de profesores que viven los recortes con resignación. Esta situación debilita la confianza de los docentes en el sistema y crea un rechazo inicial al planteamiento de nuevas iniciativas que supongan cambios y un esfuerzo adicional en su tarea diaria.
  • Otra amenaza que será importante tener en cuenta es la creciente desafección existente por los ámbitos científicos y tecnológicos. La percepción por parte de los alumnos de que las materias asociadas a la ciencia y la tecnología son más difíciles que el resto nos lleva a situaciones de falta de alumnado en este tipo de materias. En este sentido puiede ser muy útil el siguiente documento: http://www.everis.com/catalonia/WCLibraryRepository/Factors%20influents%20eleccio%20estudis%20CTM.PDF
  • La última amenaza planteada se basa en el hecho de que existen pocas referencias y pocos centros que de forma abierta estén realizando actividades similares, por lo que el margen de comparación es muy limitado
Finalmente y también a nivel externo encontramos Oportunidades que nos pueden acercar al éxito en nuestro proyecto. Dentro de este grupo cabe destacar:

  • El auge de las tecnologías móviles y la sensación de que estas tienen que jugar un papel importante dentro del sistema educativo.
  • Existen pocas aplicaciones educativas para secundaria, por lo que el nicho de mercado a cubrir es muy importante. Pequeñas iniciativas pueden conseguir grandes resultados.
  • Anualmente se celebra en Barcelona el World Mobile Congress, la feria del sector más importante en el mundo. Durante la semana que se organiza el evento hay multitud de actividades a las que se puede asistir como estudiante y que permiten conocer el sector desde dentro.
  • Las Apps están de moda. A todos nos gusta saber qué es lo último en el sector de las aplicaciones y especialmente entre nuestros adolescentes causan furor. La experiencia de conocer como está hecha una aplicación y poder crear y personalizar la propia seguro que es una oportunidad que tenemos que aprovechar

Como conclusión al análisis y dando respuesta a la pregunta: ¿Es factible aprender y enseñar mediante proyectos en tu centro? creo que es totalmente factible teniendo en cuenta la cantidad de oportunidades que se presentan y  las fortalezas del centro. Asimismo será necesario tratar aquellas debilidades que puedan dificultar el proceso en algún momento y tener presente las amenazas externas sobre las que nuestro impacto es mucho más reducido.
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viernes, 16 de mayo de 2014

El centro como embrión en el ABP

En la mayoría de centros en los que he estado, como alumno y como profesor, no se han realizado actividades de aprendizaje basadas en proyectos. Sí es cierto que se realizan actividades fantásticas, con buenos resultados pero que podríamos definir más bien como "iniciativas temporales individuales" de algún profesor que en algún momento ha decidido dar un paso un poco más allá y probar ciertas prácticas con sus alumnos. También es cierto que he visto ciertas actividades que podrían parecerse al ABP aunque desde mi punto de vista actual, carecen de ciertos elementos significativos para poder ser clasificadas en este conjunto

¿Cuales son las causas de que no se haya implementado esta metodología en estos centros? Intentaré analizar las causas y hacer una propuesta de posibles mejoras.

La primera de las razones creo que es la falta de formación del profesorado en este tipo de metodologías. Hay muchos y muy buenos profesores con enormes ganas de hacer progresar a sus alumnos pero que lamentablemente, recibieron una formación de tipo expositiva y es la que reproducen para impartir sus clases. En enseñanza secundaria considero que hay una falta importante de formación en estas metodologías. La mayoría de los profesores incluso reconocen que ellos han recibido formación universitaria para ser especialistas en física, en biología, en matemáticas, en lenguas, pero no para enseñar a aprender las matemáticas o la informática. Iniciativas como este curso abren la mente a muchos profesionales del sector educativo ofreciéndoles una nueva visión de la enseñanza  desde un punto de vista que ellos no vivieron como alumnos.


La segunda de las causas que encuentro es la resistencia interna de claustro de profesores a realizar actividades de tipo cooperativo o interdisciplinar. Plantear una actividad conjunta en el centro suele ser difícil y llevarla a cabo en muchas ocasiones es una tarea titánica. El profesorado no está habituado al trabajo cooperativo y tiende hacia el individualismo. Nos han enseñado de esta manera, la reproducimos y nos sentimos cómodos. Las actividades interdisciplinares requieren una inversión importante de tiempo en su planificación conjunta y hay profesores que no quieren "malgastar" su tiempo en reuniones cuando tienen su materia preparada desde hace años y consideran que sus resultados ya son suficientemente buenos como para embarcarse en nuevas "odiseas". Si a ello le sumamos un entorno hostil aderezado por la crisis y los recortes en el sector educativo, obtenemos un caldo de cultivo en dónde el  profesorado no se muestra muy predispuesto a introducción de innovaciones metodológicas.

La tercera de las causas es que se necesita una apuesta clara por parte del equipo directivo del centro en este tipo de metodologías. Para que el centro actúe como embrión del ABP se necesita que la dirección lo apoye facilitando horarios flexibles y habilitando espacios del centro para poder trabajar de una forma diferente. Asimismo, si queremos que el aprendizaje "salga del centro" necesitamos tener la autorización del centro, padres y profesores para realizar más actividades fuera del centro.

¿Cuales son las posibles soluciones a los problemas planteados?

1. Incrementar la formación del profesorado en nuevas metodologías de aprendizaje: Se necesita una apuesta clara encaminada a mejorar las capacidades docentes relativas al aprendizaje basado en proyectos y al trabajo cooperativo.

2. La administración educativa necesita establecer un clima relajado y favorecedor de iniciativas proactivas por parte del profesorado. El centro debe facilitar el contacto entre profesores y departamentos, habilitando momentos para las reuniones conjuntas dentro del horario del profesorado. La carga lectiva en muchas ocasiones satura al profesorado, que se ve agotado y extenuado y con pocas ganas de pasar más horas en el centro planificando actividades y creando materiales. La administración debe preparar el terreno abonándolo con propuestas formativas y dando tiempo al profesorado para que broten iniciativas y reconociendo el esfuerzo que requiere esta mejora continua en la práctica docente. Sería exigible en este sentido una evaluación del profesorado para incentivar su mejora continua, ya que si al final, el que viene a dar sus clases de siempre, trabajando la mitad de lo que trabajo yo, y usando el libro de texto de toda la vida va a cobrar exáctamente lo mismo que el que se deja las pestañas preparando materiales y intentando mejorar su práctica docente, ¿con que cara de tontos nos quedamos? Sí, está muy bien, seguro que yo no tendré tanta conflictividad en el aula y mis alumnos me apreciarán, pero me parece una situación muy injusta.

3. Se necesita mayor  difusión de proyectos y resultados. El equipo directivo necesita saber que estas metodologías suponen una buena inversión. Si tenemos muchos proyectos con muy buenos resultados, muchos equipos decidirán implantar estas metodologías en sus aulas y seguro que habrá un mayor número de profesores dispuestos a emprender el camino del cambio. En este sentido juegan un papel fundamental las redes sociales y su conocimiento y utilización, también para usos docentes, por parte del profesorado.




viernes, 9 de mayo de 2014

La Evaluación del Proyecto II

La Evaluación del Proyecto constituye un elemento activo dentro de la dinámica del mismo que debe permitirnos:

  • Comprobar si se han adquirido los objetivos iniciales planteados con la actividad.
  • Proponer las mejoras o cambios necesarios para la consecución de dichos objetivos.
  • Formar a nuestros alumnos en el "aprender a aprender"

Esta evaluación debe realizarla básicamente el alumno para que él sea consciente de su propio aprendizaje y pueda valorar la magnitud de los retos propuestos y las  metas conseguidas. El valor del proyecto, y de prácticamente todo en esta vida, reside en el esfuerzo depositado en conseguir cada una de estas metas y es por ello que la evaluación en el ABP debe tener este carácter formativo. Dado que el alumno en muchas ocasiones no es objetivo, es importante que el profesor/maestro le ayude en este proceso y que al mismo tiempo sus compañeros de trabajo también colaboren con él. En muchas ocasiones nos cegamos en nuestra práctica diaria y podemos llegar a pensar que todo lo hacemos perfecto, o al contrario, que somos un auténtico desastre. Esta visión más distante del propio trabajo ayuda a tomar perspectiva en el proceso de evaluación y hacerlo más justo.

Evaluación del alumno

 Para hacer a los alumnos protagonistas de su propia evaluación deberán realizar un DIARIO DE APRENDIZAJE, en el que deberán anotar en cada una de las sesiones realizadas, sus impresiones sobre el trabajo realizado, sus dificultades en el proceso de aprendizaje y sus puntos fuertes. Para la valoración de este trabajo propongo utilizar una rúbrica de este tipo:


ExcelenteEn la líneaMejorableFuera de lugar
3 puntos2 puntos1 punto0 puntos
ParticipacionHa participado en todas las actividades. He llegado puntualHa participado en la mayoría de las actividades propuestas. He llegado puntualHa participado en más de la mitad de las actividades. No he llegado puntualHa participado en menos de la mitad de las actividades. No he llegado puntual
Esfuerzo y capacidad de superaciónMe he esforzado al máximo y he dado todo lo que he podido en esta sesiónMe he esforzado bastante para hacer todo el trabajo propuesto, aunque hay días en los que he trabajado más.Podría haber hecho mucho más de lo que he hecho hoy, pero hoy no es mi día.He perdido el tiempo en clase y la mayor parte del tiempo he estado distraido/a
CooperaciónHe ayudado a mis compañeros para conseguir sus objetivos He ayudado a mis compañeros, aunque He trabajado de forma individualHoy he dificultado el proceso de aprendizaje de mis compañeros
AprendizajeHoy he aprendido algo nuevo. He sabido hacer todas las actividades propuestasHoy no he aprendido nada nuevo pero he reforzado cosas que ya sabía. He sabido hacer la mayoría de las actividades propuestasHoy me ha costado mucho seguir el ritmo de aprendizaje. Hoy ni he aprendido nada, ni he mejorado ninguna de mis capacidades


HOY ME HA RESULTADO FÁCIL:



HOY ME HA RESULTADO DIFÍCIL:



HOY HE APRENDIDO:



TENGO QUE REFORZAR/MEJORAR EN ESTOS ASPECTOS



Para recopilar los trabajos y actividades realizadas, cada alumno dispondrá de un portafolio digital en donde recogerán los resultados de su trabajo y que al mismo tiempo servirán de ejemplo para sus compañeros de clase. Para la evaluación y valoración de este portafolio, se utilizarán rubricas de evaluación del tipo:
ExcelenteAceptableMejorableInaceptable
3 puntos2 puntos1 punto0 puntosValoración
ContenidosEl portafolio recoge la totalidad de los contenidos trabajados El portafolio recoge más del 75 % de los trabajos realizadosEl portafolio recoge entre el 50 % y el 75 % de los contenidos trabajadosEl portafolio recoge menos del 50 % de las actividades propuestas35 %
PresentaciónLa presentación y el diseño del portafolio están muy cuidados. Se mantiene la estructura, y el tipo de letra en todo momento. No hay faltas de ortografia.Buena presentación aunque no se mantiene el diseño en todo momento. Algunas faltas de ortografia.El diseño deja mucho que desear. Con faltas de ortografía.La presentación es mala. 10%
Calidad del ContenidoEl portafolio es público y es una buena herramienta para que otros compañeros puedan aprender a partir de el, dado que recoge trabajos memorables.Buena calidad en los contenidos, aunque hay algunos errores de poca importancia.Hay bastantes errores en los contenidos, algunos de ellos de importancia.La calidad de los contenidos en general es pobre o mala. Muchos errores graves.35 %
Diario de AprendizajeSe recogen todas y cada una de las sesiones de clase con sus respectivas valoracionesEl portafolio recoge más del 75 % de las sesiones con sus valoracionesEl portafolio recoge entre el 50% y el 75% de las sesiones con sus valoracionesEl portafolio recoge menos del 50% de las sesiones con sus valoraciones20 %

Evaluación del Proyecto

La evaluación del proyecto debe realizarse por el grupo de trabajo, incluyendo dentro de este conjunto también al profesor. Será un instrumento dinámico para la toma de decisiones y por lo tanto, para que pueda servir a tal fin debe existir una fase previa de ENFOQUE o planteamiento de los objetivos. Los miembros del grupo de trabajo deberán fijar cooperativamente cuales serán los objetivos a conseguir con su proyecto, como por ejemplo:

- Desarrollar una aplicación que permita calcular la velocidad media de un trayecto
- Aprender a hacer juegos para un dispositivo móvil
- Trabajar de forma cooperativa


Una vez hayan fijado sus objetivos deberán establecer un valor objetivo y unos indicadores que nos marcarán si se han conseguido o no estos objetivos

Por ejemplo:

Objetivo: Hacer una feria de aplicaciones móviles de carácter educativo
  • Indicador: Número de aplicaciones presentadas
  • Valor objetivo: 15
  • Indicador:Número de expositores
  • Valor objetivo: 20

Si no se consiguen los objetivos propuestos, el grupo de trabajo debe realizar un análisis de las causas que han llevado a no conseguir el objetivo propuesto y por lo tanto establecer acciones de mejora para conseguirlos.

Para la evaluación del proyecto se utilizará la siguiente rúbrica


ExcelenteAdquiridoMejorableNo adquirido
3 puntos2 puntos1 punto0 puntos
Evaluación InicialEl alumno conoce que es una aplicación para un dispositivo móvil, sabe dónde adquirirlas, y tiene una base suficiente para realizar programas sencillos siguiendo una estructura de programación por bloques orientada a objetos.El alumno conoce que es una aplicación para un dispositivo móvil, sabe dónde adquirirlas, y tiene una conocimientos básicos sobre programación por bloques orientada a objetos.El alumno conoce a nivel muy básico que es una aplicación para un dispositivo móvil, pero no sabe dónde adquirirlas o nunca ha interactuado con una aplicación. Tiene dificultades de base para programar por bloques orientados a objetos.No conoce que son las aplicaciones para móviles, ni dónde adquirirlas. No tiene ningún conocimiento sobre programación por bloques orientada a objetos.
Introducción a APP InventorEl alumno es capaz de realizar cualquiera de las actividades propuestas de nivel avanzado y demuestra un buen conocimiento en sus habilidades de programación por bloquesEl alumno es capaz de realizar la mayoría las actividades de nivel intermedio propuestas y demuestra conocimiento básico en sus habilidades de programación por bloquesEl alumno es capaz de realizar sólo las actividades de nivel básico. Necesita más práctica con la programación por bloques ya que desconoce la funcionalidad y aplicabilidad de ellos.El alumno es incapaz de crear ningún tipo de aplicación
Validación del DiseñoEl diseño responde totalmente a las necesidades del proyecto y es asumible realizarlo usando la herramienta APPInventorEl diseño responde a la mayoria de las necesidades del proyecto y es asumible realizarlo con APPInventor. Las necesidades no cubiertas, no son vitales para llegar a una aplicación útil.El diseño responde a las necesidades del proyecto pero hay elementos que no pueden realizarse usando APPInventorEl diseño no responde a las necesidades del proyecto
Evaluación de la AplicaciónLa Aplicación satisface las necesidades iniciales y funciona perfectamenteLa Aplicación satisface las necesidades iniciales pero presenta ligeros fallos de programación o de presentaciónLa aplicación satisface las necesidades de forma muy vaga y con muchos fallos de programación o de presentación.La aplicación no satisface las necesidades del proyecto
Seguimiento de las descargasSe ha superado el número de descargas previsto inicialmenteSe ha conseguido el número de descargas previstoNo se ha conseguido el número de descargas previstoSe ha descargado la aplicación menos de 10 veces
Valoración de la FeriaLa media de la valoración global de la feria es superior o igual a 8La media de la valoración global de la feria es superior a 6 y menor a 8La media de la valoración global de la feria está entre 5 y 6La media de la valoración global de la feria es inferior a 5
Evaluación Global FinalSe han conseguido la totalidad de los objetivos planteados al inicio de la actividadSe han conseguido más del 85% de los objetivos planteados al inicio de la actividadSe han conseguido más del 60% de los objetivos planteados al inicio de la actividadSe han conseguido menos del 50 % de los objetivos planteados al inicio de la actividad


Para la evaluación inicial se realizará un examen escrito sobre conocimientos. Está evaluación inicial también incluirá una actividad previa que consistirá en realizar un programa sencillo usando un entorno gráfico de programación por bloques (scratch, o muchos de los ejemplos de http://code.org/). Permetirá fijar los objetivos iniciales de aprendizaje en función de sus conocimientos previos.

Para realizar la evaluación de las actividades previas de AppInventor se utilizará en Diario de Aprendizaje y el portafolio digital con la relación de evidencias recogidas. En el caso de que la evaluacion sea Mejorable o No adquirido, el alumno deberá continuar ejercitándose con actividades de nivel básico e intermedio hasta que tenga la habilidad suficiente para poder defenderse ante retos más complicados.

La validación del diseño la realizará el grupo a partir de una rúbrica donde se definan los apartados y items que debe cubrir la aplicación. Esta rúbrica de validación debería realizarla el mismo grupo a partir de una actividad previa.

El análisis del seguimiento de las descargas permitirá evaluar el grado de conocimiento del sector de las aplicaciones, así como la funcionalidad de su propuesta de diseño.

Para realizar la evaluación del funcionamiento de la Feria de Aplicaciones se realizará una encuesta ,consensuada por todos los miembros de la clase, que será la que se utilizará para medir el grado de satisfacción de este evento.

Finalmente, la evaluación Global del Proyecto permitirá analizar si se han alcanzado o no los objetivos y en que grado.